Muchas veces callarnos las cosas puede desembocar en una pelea, en preocupación, en que la gente nos malinterprete... es difícil que los demás nos comprendan si guardamos ese pequeño secreto para nosotros. Quizás lo hacemos para no preocupar o por propio orgullo, también puede ser por temor al qué dirán; quizás los demás pueden pensar que ese secreto es estúpido.
Pero... ¿de verdad es así? Siempre deberíamos tener en cuenta que tenemos cerca a a personas especiales en quienes confiar: nuestros amigos, nuestra pareja, nuestros familiares...
Una relación se basa en la confianza y, esa confianza nace a base de sinceridad. A veces, quizás cuesta decir cómo nos sentimos, lo que nos decepciona; porque no todo son risas, pero jamás debemos dejarnos llevar por el miedo o la vergüenza porque estamos siendo nosotros mismos y quién realmente nos quiera, nos aceptará así.

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